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Lo que conlleva la innovación

Si me conoces por algo, y si no eres familiar o amigo o ex/compañero de trabajo, probablemente sea por improvisar rap. Por ello es lógico que tenga esa etiqueta en letras grandes, negritas, cursivas y subrayadas en mi frente, pero señor@s, hay más...

La verdad que en su día tuve que plantearme como catalogar mi espectáculo, ya que cuando empiezas a hacerte las redes sociales de turno, en algunas tienes que identificar lo que haces si te registras como artista, y entonces yo mismo tenía que preguntarme, ¿qué hago? Esta claro que hago rap, y artísticamente en serio es lo que más tiempo llevo haciendo, pero sería un error decir que JS & Lads es rap improvisado.

Ahora que el boom de este arte está pegando más duro que nunca, habiendo varios chavales por medios de comunicación importantes haciendo lo suyo, se asocia a las batallas de mcs o de rap (batalla de gallos es el nombre comercial de la organizada por red bull), por lo que si me veo obligado a definir con algún concepto existente de que va lo que hago, y digo que es rap improvisado, automáticamente la gente piensa en estas competiciones.

Obviamente no son del gusto de una gran parte de la población, y no digo obviamente porque sean malas, ya que a mi sí me gustan y en su día estaba metido en muchas (ahora es otro cantar y han cambiado bastante, pero eso es otro tema), sino porque el tema rap sigue siendo desconocido y por consiguiente malinterpretado por el 95% de los españoles. Sin ser fiel a la realidad, esa descripción es un llamamiento a pensar que mis faenas artísticas son eso, un error en definición y en concepto. Spoiler alert, cuando actúo no insulto a tu madre, lo siento.

Otro tema es los instrumentos musicales involucrados en JS & Lads, con los que creo los ritmos sobre los que improviso, y me lanzo a hacer algún sólo o saco a algún valiente para que improvisemos juntos, con resultados sorprendentes para ese valiente. ¿Pero esto lo convierte en un show musical? ¿Podría decir que trata de usar instrumentos curiosos, desconocidos, locos, o improvisados, en ritmos muy diferentes? En ese caso estaríamos perdiendo el factor de la improvisación lírica, y sería otro error. ¿Psicólogos baratos? ¡¡Tengo una crisis de identidad!!

Por último, lo que más llama la atención es aquel jaleo en el que me metí, de multiplicar números, inicialmente de 2 dígitos por uno, actualmente de 5, y en un futuro no muy lejano de más, u otras operaciones más complejas. Recuerdo gente venir a la Sala Clamores, que me dijeron, "escuché que estabas haciendo eso mientras improvisabas y tenía que venir a verlo". Mola, ¡alguien ha venido a verme por algo nuevo! Pero en ese caso era el show de Freestantáneos, y mis compañeros ahí tienen tanto tirón como Telekebab para una noche sin ganas de cocinar.

A parte de esto, pasamos a lo de llevar el control del tiempo, cubos de rubik resueltos de varias maneras, combinaciones de los anteriores, etc. Todo esto ha sido como la locura que me define, y ojo que no me disgusta. Pero también ha hecho pensar a mucha gente que tan sólo ha visto esta parte, que mi show debe tratarse de una hora multiplicando y improvisando mientras plancho camisas de primark sin quemarlas. Tampoco me vale la definición de colgado multitarea, que por alguna razón que explicaré en otro post, no para de superarse a sí mismo poniéndose contra las cuerdas.

¿Qué sacamos de todo esto? Que me enrollo mucho seguro, y luego que cuando hago el cartel de turno para la próxima actuación, y lo defino como "improvisación musical", la gente debe ver a un generalmente denominado como rapero, con una serie de instrumentos musicales y algun cubo de rubik al rededor, y no entiende bien que va a pasar ahí. Improvisación musical, ese es el término "conocido" y más parecido a lo que se cuece cuando toca sacar el micrófono, pero sin definir tampoco el 100% de lo que ocurre.

"Inventa un nombre nuevo", "saca tu propio concepto", eso me dicen cuando les cuento mi historia, y en efecto suena guay, pero en mi experiencia, que ya no es poca, si la gente no sabe que carajo es eso que haces, ¿van a ir a verlo? Sí, ya se que el marketing tiene sus trucos, misterios y demás, pero sigue permaneciendo ese interrogante, y más aún cuando el que me conoce, u oyó sobre mí, se le mezclan esos conceptos de rapero, o colgao que hace cubos, o músico en construcción.

Como conclusión, innovar es una batalla muy dura, que afronto con alegría, y gracias a Dios o a Amancio Ortega, voy cosechando victorias poco a poco, sin pausa y a veces mayores o menores. Que un local apueste por ti, sin saber muy bien que haces, y te llamen después para que vuelvas, o que gente que no conoces repita (sí, ficho a ver quien hay por ahí cuando salgo a escena), me hace ver que estoy por buen camino, pero me enfrento a un mundo donde no nos gusta lo no conocido, y tenemos el estereotipo muy arraigado (a veces peco yo también, sorry about that).

Si me pagaran un euro por cada persona que me dice "mola, no me esperaba esto" y que me dijeron inicialmente "es que a mi el rap...", pues millonario no sería, ni puede que mileurista, pero igual pagaba unas cuantas cosas por ahí que no me vendrían nada mal. Sertrina, ¿sabes qué es eso? ¿no? pues pruébalo, y luego ya sabrás que es (no existe, me lo acabo de inventar, pero tengo los derehcos, ¿eh?). JS & Lads, ¿sabes que es eso? ¿no? pues ven a verme, ¡y luego me cuentas! ¡Nos vemos por los lugares!

8 de enero 2017 - JeSuns JS